Los xeneizes nunca lograron un triunfo con el arbitraje del paraguayo Carlos Torres, el elegido para dirigir el encuentro con Fluminese, en el Maracaná. El peso de las estadísticas

La designación del árbitro paraguayo Carlos Torres para dirigir el encuentro de esta noche entre Boca y Fluminense representa una mala noticia para los xeneizes, que buscan llegar a la final de la Copa Libertadores por segundo año consecutivo.

Es que con Torres, el plantel argentino nunca alcanzó una victoria. La estadística incluye dos empates y dos derrotas: 0-0 vs. Inter en la Sudamericana 2004 y 1-1 vs. Maracaibo en la presente Libertadores; y 0-4 frente a Chivas en la Libertadores 2005 y 0-1 ante Inter en la Sudamericana del mismo año.

Pese a ello, el actual campeón de la Copa Libertadores, Boca, buscará el pasaporte a la final cuando enfrente hoy a Fluminense, en Brasil, en un decisivo partido en el que está obligado a ganar o empatar por más de tres goles.

El ganador del partido jugará la final con Liga Deportiva Universitaria de Ecuador, que anoche eliminó a América de México, al igualar 0-0 y usufructuar el gol convertido fuera de casa (1-1).

Boca llegará al magnífico escenario carioca cargando la responsabilidad de ganar el pleito, ya que un empate 0 a 0 o 1 a 1 clasificará al conjunto local. Además, el equipo argentino pasará a la final en caso de igualar 3 a 3 o por más goles, en tanto si el choque finaliza empatado 2 a 2 se recurrirá a los tiros desde del punto del penal.

Es que la semana pasada, en el estadio de Racing, donde Boca actuó de local, empataron 2 a 2, un resultado que ahora favorece al equipo local por los goles obtenidos de visitante.
Fuente: infobae.com